El vino abre el camino.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Más fea que una patada en la canilla.
A los cien años todos calvos.
La Luna de Enero y el amor primero.
Carne puta no envejece.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Remendar y dar a putas.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Da y ten, y harás bien.
Nunca falta un borracho en una vela.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
A la fuerza ahorcan.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Cual andamos, tal medramos.
Lo raro es caro.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Perros y gatos, distintos platos.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Lo de balde es caro.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
El que primero llega, ése la calza.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.