Cada cual sabe lo que carga su costal.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
De la vista nace el amor.
Dinero guardado, barco amarrado.
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Más vale oler a asno que a muerto.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
No oigo, soy de palo.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Quien hace malas, barrunta largas.
Casa cerrada, casa arruinada.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
La lengua queda y los ojos listos.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Todas las horas hieren. La última mata.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Jugar la última carta.
Me cayó como patada en la guata.
A capar se aprende cortando cojones.
Estas son de mi rodada.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Pase mayo, y pase pardo.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.