Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
En el pedir no hay engaño.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Fingir locura, es a veces cordura.
Es ley la que quiere el rey.
Corre más una loca en chanclas.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
La suerte y la muerte no escogen.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Marido, comprad vino; que no lino.
Al mal segador la paja estorba.
Bien está cada piedra en su agujero.
A Dios, llamaron tú.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
La suerte nunca da, solo presta.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Guerra avisada no mata soldado.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Para conservar amistad, pared en medio.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Rectificar es de sabios.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Comida que escasea, bien se saborea.
El carcelero es un prisionero más.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Abril, deja las viñas dormir.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.