Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Al pobre el sol se lo come.
Quien pregunta, no yerra.
Esto es pan para tu matate.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
En el peligro se conoce al amigo.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Amor de lejos contentos los cuatro.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
La ventura es paño que poco dura.
Hormigas con ala tierra mojada.
Maldigo el diente que come la simiente.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Quien lee y escribe no pide pan.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.