Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Haces mal, espera otro tal.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Cortesías engendran cortesías.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Socorro tardío, socorro baldío.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Bailar la trabajosa.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El que tiene sed, busca agua.
No hay borracho que coma lumbre.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Pisar mierda trae buena suerte
Lo robado no luce.
Molino que no muele, algo le duele.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Cinco: por el culo te la hinco.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
A Seguro se lo llevaron preso
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.