Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Pase mayo, y pase pardo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Ajo hervido, ajo perdido.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
El que tiene buba, ése la estruja.
Vereda no cría hierba.
Bien ora quien bien obra.
Secreto de tres, secreto no es.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Casa labrada y viña heredada.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
El que habla es el que peca.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Decir, me pesó; callar, no.
Vive y deja vivir.
No todo el que chifla es arriero.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El que llega tarde, no bebe caldo
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
A palabras necias, bofetones.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
¡Chínchate un ojo!
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Ande o no ande, caballo grande.
Hombre anciano, juicio sano.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.