Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
La noche para pensar, el día para obrar.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Cambiar de opinión es de sabios.
Cada uno en su casa es rey.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Retírate, agua, y veré quien labra.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
No hay primera sin segunda
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Bien o mal, junta caudal.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Fue sin querer...queriendo.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El muerto delante y la griteria atrás.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Para torear y casarse hay que arrimarse.