Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Riña de amantes, agua referescante.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
A chico caudal, mala ganancia.
Lo comido por lo servido.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
La risa hace buena sangre
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Parecer uña y carne.
Al maestro, cuchillada presto.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Es tiempo de vacas flacas
Agua corriente, agua inocente.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Jugar bien sus cartas.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
el fracaso es la madre del éxito.
Espéjate para que veas cómo eres.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Carnero, comer de caballero.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Al roble no le dobles.
Pobre pero honrado.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
La oración de los rectos en su gozo.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
La vida del puerco, corta y gorda.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Me lo contó un pajarito
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El Rey es poco para su porquero.
La mujer es gente en la letrina.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.