Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Los casados, casa quieren.