Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Hacer oídos de mercader.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
La mujer es gente en la letrina.
Quien te adula, te traiciona.
Quien más tiene, menos suelta.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
La sardina y el huevo a dedo.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El vientre lleno aunque sea de heno.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Mallorquina, puta fina
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La ocasión es la madre de la tentación.
La honestidad es un vestido de oro
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Me importa un comino.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Una respuesta amable mitiga la ira.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Hacer mangas y capirotes.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Marido celoso, viejo mañoso.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Amistad que murió, nunca renació.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Con viuda o soltera, lo que quieras.