No solo de pan vive el hombre.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Madruga y verás; busca y hallarás.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Son como uña y mugre.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Jugarse hasta la camisa.
Feo, pero con suerte.
Campo florido, campo perdido.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Un pie calzado y otro descalzo
Variante: En Junio, la hoz en puño.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Los celos ciegan la razón.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Esta lloviendo sobremojado
Vale más una vieja que un pejeverde.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
La mayor ventura, menos dura.
Fingir locura, es a veces cordura.
Campo bien regado, campo preñado.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Poco y entre zarzas.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.