Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Putas y frailes andan a pares.
El trabajo ennoblece.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
De bajada todos los santos ayudan
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
A otro perro con ese hueso.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El hambre es una fea bestia
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Remienda paño y pasarás año.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Adonde no te llaman, no vayas.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
La boda de los pobres, toda es voces.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Si te queda el saco.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El precio se olvida, la calidad permanece.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Los pensamientos no pagan peaje
Estorba más que un colchón en la cocina.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.