Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Buena barba, de todos es honrada.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Olla tiznada, bien es guisada.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Voy a ir hacer un mandado.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Calor de paño, jamás hizo daño.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
El asno solo en la muerte halla descanso.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El amor hace salir alas
Orden y contraorden, desorden.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Nadie querría para sí.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Pan y vino y carne quitan el hambre.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Estar como las putas en cuaresma.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El hombre honrado a las diez acostado.