Oficio ajeno, dinero cuesta.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
La medicina cura, la naturaleza sana.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Nunca viene una desgracia sola.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El que se casa, por todo pasa.
El amor refresca como el rocío
Al que da y quita le sale una jorobita.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
El mirón, ¡chitón!.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
El amor es de hermano y no de señor.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Fue sin querer...queriendo.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Me dejó como la guayabera.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Favores harás, y te arrepentirás.
Casa labrada y viña heredada.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.