No hay sustituto para la experiencia.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Novia sin cepas, novio con quejas.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Las penas con pan son buenas.
Pan con ojos y queso sin ellos.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Malo es quien es bueno por interés.
El amor no se oxida
La buena mula en el establo se vende.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Niño mimado, niño mal educado.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Antes es la obligación que la devoción.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Cual es el padre, así los hijos salen.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Es agua derramada.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.