Bebo lo tinto y meo lo claro.
A buen juez, mejor pastor.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Barájamela más despacio.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
El deseo hace hermoso lo feo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Casa hecha y mujer por hacer.
No hay amor sin dolor.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El mal ajeno no cura el mío.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Agua y sol, tiempo de caracol.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
El que no está contra ti, está contigo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El dinero hace al hombre entero.
De descansar, nadie murió jamás.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
A buen servicio, mal galardón.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.