El corazón no sabe mentir
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Todo problema tiene una solucíon.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
El borriquito delante, para que no se espante.
Al agradecido, más de lo pedido.
Tras el buen comer, ajo.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
La suavidad domina más que la ira.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Yo que callo, piedras apaño.
Ávila, santos y cantos.
La belleza siempre tiene razón
Admisión de delito, relevo de prueba.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La que da beso da d'eso.
La muerte en la patria es agradable.
La larga visita la alegría quita.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Precaverse contra un posible percance.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
No tengas como vano el consejo del anciano.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
La manda del bueno no es de perder.
Mucho sabe quien callar sabe.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
A buen juez, mejor pastor.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.