El ladrón juzga por su condición.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Donde manda el amo se ata la burra.
Guay del malo y de su día malo.
Palabras de santo, uñas de gato.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Siempre es pobre el codicioso.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
De dos males, elige el menor.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Ser feliz como pez en el agua
El que mucho promete, poco cumple.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El hábito es una camisa de hierro.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Más querría servir que recibir.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Estar armado hasta los dientes
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Qué es una raya más para el tigre.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
El tiempo de Dios es perfecto.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Dios los cría y el diablo los junta.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
No todo lo que pendula cae
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Malo es cojear delante de un cojo.