Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Quien no llora, no mama!
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Buen abogado, mal cristiano.
La mentira busca el rincón.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Estar en tres y dos.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
El que se convida, fácil es de hartar.
Buena gana de comer, rica salsa es.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Refran viejo, nunca miente.
A un traidor, dos alevosos.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Dar la última mano.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Fortuna te dé Dios, talento no.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Al mal año, tarria de seda.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El ladrón juzga por su condición.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Del mal, el menos.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La vejez mal deseado es.
Guay del malo y de su día malo.