Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Más vale loco que necio.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Ojo por ojo, diente por diente.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Hijo descalostrado, medio criado.
Amor grande vence mil dificultades.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Araña de día, carta o alegría.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Más vale dar que la carga llevar.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El sueño es alimento de los pobres.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Escucha tu corazón... que sabe.
Quien busca, halla.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Guerra avisada no mata soldado.
La tierra será como sean los hombres.
A la vejez aladares de pez.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Donde hay pelo hay alegría.
Pan ajeno nunca es tierno.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
A bien obrar, bien pagar.
Nada necesita quien tiene bastante.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
En mala casa, mal amo y mala masa.
La suerte es de los audaces.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Al músico viejo le queda el compás.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.