pajero como tenedor de oveja.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Escatimar y dar a putas.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Todo problema tiene una solucíon.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Más enseñan las manos que los labios.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Haber muchos cocos por pelar.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
La fuerza vence, la razón convence.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Abre la boca que te va la sopa.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
No siempre el mejor camino es el más corto.