Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cuanto más amistad, más claridad.
Roer siempre el mismo hueso
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Sirva de algo mientras se muere.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Casa de mantener, castillo de defender.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
El uso hace al maestro.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Quien hace, aplace.
Con el engañador, se tú mentidor.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Buena es la costumbre en el bien.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Escritura es buena memoria.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
El sabio calla, el tonto otorga.
Salir junto con pegado.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Madruga y verás, trabaja y habrás.