Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Come y bebe, que la vida es breve.
Si vives alegre, rico eres.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Si quieres que te siga el perro dale pan
No hay secreto si tres lo saben.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Si vives de fiado, vives señalado.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
El hablar es plata y el callar es oro.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Las palabras no cuestan plata.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Fácil es recetar, difícil es curar.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
La comida reposada, y la cena paseada.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Los vicios no necesitan maestro.
A confesión de parte relevo de prueba.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Amar a todos, confiar en nadie.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.