Puerco que no grita cuchillo con el.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Una mentira puede matar mil verdades.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Donde hay caridad, hay paz.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
En todas partes tiene la semana su martes.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Barbero, o loco o parlero.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Primero es Dios que todos los santos.
Ya los perros buscan sombra.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
La curiosidad mató al gato.
Peor es la moza de casar que de criar.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
La mejor suegra, la muerta.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Una sola araña cien moscas apaña.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Marido rico y necio no tiene precio.
Canario triste, no come alpiste.