Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Cada altar tiene su cruz.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
En caliente ni se siente.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Mal se caza con perros desganados.
Quien cae no tiene amigos.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
La que no baile, de la boda se marche.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Casa mal avenida, presto es vendida.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
La más fina mula, patea y recula.
No hay malos maestros sino malos alumnos.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Molino cerrado, contento el asno.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Una vida inútil es una muerte prematura.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
A más doctores, más dolores.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
El tiempo todo lo pone a prueba.
No hay tal razón como la del bastón.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Para el avaro, todo es caro.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Quien duerme no coge liebre.
Quien nada hace, nada teme.