La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
El casado por amor vive vida con dolor.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Muchas hormigas matan un camello.
A la fuerza, ni la comida es buena.
El mono sabe el palo al que trepa.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Fue sin querer...queriendo.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
La ley pareja no es dura.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Juez con prisa, juez que yerra.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Del mirar nace el desear.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
En arca abierta, el justo peca.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Orejas de burro.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
El amor no respeta a nadie
La necesidad es la madre de la imaginación.
Calles y callejas tienen orejas.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara