No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Donde pan comes migas quedan.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
El infierno no sirve para quemar paja.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Burgáles, mala res.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Gusta más la preparación que la función.
El pobre de su pobreza no sale.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Donde hay patrón no manda criado.
De uvas a peras.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Tienes menos sesos que una piedra.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Una obra acabada, otra empezada.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Despacito y buena letra.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El que hambre tiene, con pan sueña.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Muchas hormigas matan un camello.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.