Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Por San Andrés, corderillos tres.
Pájaro que huye, no hace daño.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Pan candeal no hay otro tal.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Las letras con sangre entran.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
El mejor vino se puede tornar vinagre.
El que tonto nace, tonto muere.
Compañía de dos, mi perro y yo.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
El tiempo todo lo amansa.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Quien hijos ha, no reventará.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
La suavidad domina más que la ira.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Mal duerme quien penas tiene.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Sayo que otro suda, poco dura.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Saber de pobre no vale un duro
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Lentejas, comida de viejas.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Van al mismo mazo.