Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Más vale odiado que olvidado.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Comida sin hospitalidad es medicina.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Día vivido, día perdido.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Los mejores pilotos están en tierra.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Es pan comido.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
No es lo mismo parir que criar.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
La belleza entra por la boca.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Donde hay obras, hay sobras.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
No todos los que van a la iglesia son santos
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Más raro que perro verde
El que tiene sed, busca agua.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Atáscate, que hay lodo.
Comida que escasea, bien se saborea.
Poco a poco llegaremos antes.
Le dieron gato por liebre.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Tripas llevan piernas.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Caminito comenzado, es medio andado.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Aquí el más tonto hace relojes.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
A mejor cazador se le va la paloma.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.