Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Después de la resaca viene la pleamar.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El tiempo no perdona a nadie.
El que mucho habla, mucho yerra.
La necesidad carece de ley.
Perro no come perro.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
La fantasía es más veloz que el viento
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Molino que no muele, algo le duele.
No hay enemigo chico.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
La muerte todas las medidas vierte.
Loquillo y los Trogloditas.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
El que se convida, fácil es de hartar.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Nadie está contento con su suerte.
Lo estancado se pudre.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Si no es Juan, es Pedro.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Esa pregunta ni se pregunta.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Hay de todo en la viña del Señor.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
A la mal casada, miradla a la cara.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
El que come con navaja, come más que trabaja.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.