Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Al hombre valiente, espada corta.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
El amor no hace hervir la olla
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Esta es la gota que derramo el vaso.
No existen desgracias razonables
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Libros y años hacen al hombre sabio.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Más dura una taza vieja que una nueva.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
Dos testigos matan a un hombre.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
El amor no se mendiga, se merece.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
La primera señora, la segunda escoba.
Se goza más amando que siendo amado
Jornada emprendida, medio concluida.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.