La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
A ese andar, llévalos mi baca.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Mas vale ser afilador que labrador.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Hacer de una pulga un elefante.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Poca hiel corrompe mucha miel.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
El ignorante es poco tolerante.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
La lengua unta y el diente pincha
La Luna de Enero y el amor primero.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Calles mojadas, cajón seco.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
El trabajo es la ley y a todos agita.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
No cortes el árbol que te da sombra.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
El saco del jugador, no necesita atador.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Jodido pero contento.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Los ojos son el espejo del alma.