En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
El oficio hace maestro.
El ojo quiere su parte
Calvo vendrá que calvo me hará.
Iglesia, o mar, o casa real.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Hacer un hueco para tapar otro.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Refran viejo, nunca miente.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
El nuevo paga novicial.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Lo malo sin maestro se aprende.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Agua corriente, no daña el diente.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
El buen instrumento saca maestro.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Acúsole porque pisó el sol.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Honra sin provecho la digo pecho.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
A donde las dan, allí las toman.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Juntos en las duras y en las maduras.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.