La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
No hay viento favorable para quien no tiene puerto.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Ser el último orejón del tarro.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El mal trago pasarlo pronto.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Cuenta errada, sea enmendada.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Gracias que hacen pero no la ven.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Saber cuantas púas tiene el peine.