El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Paja triga hace medida.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Un protector es como un manto.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Los patos marinos anuncian nieve.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Tiene la cola entre las patas
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Ingratos hacen recatados.
En casa pobre, pocos cuentos.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Medico curate a ti mismo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
La esperanza es lo último que se pierde.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.