La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Firma papel y te encadenarás a él.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Dejadle correr, que él parará.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
La necesidad agudiza el ingenio.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Según es el dinero, es el meneo.
Me importa un comino.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Hombre osado, bien afortunado.
Anda a chinga a otro lado mejor..
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Buen pedidor, mal dador.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
De los muertos no se hable sino bien.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Luna con cerco, lluvia y viento.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
El oficio hace maestro.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Sin dudar, no hay acertar.
Un fresno es bueno delante de la casa.
Calvo vendrá que calvo me hará.