El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
A grandes cautelas, otras mayores.
Rectificar es de sabios.
Hasta ajustar, regatear.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Las paredes oyen.
Echando a perder se aprende.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Sabio en latín y tonto en castellano.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
Llenar el tarro.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Dame dineros y no consejos.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
A confesión de parte relevo de prueba.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
En el peligro se conoce al amigo.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Hay confianzas que dan asco.
A fullero, fullero y medio.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Hay gustos que merecen palos.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Razones sacan razones.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Es de sabios cambiar de mujer.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Palabra dada, palabra sagrada.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
El papel puede con todo.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Más verga que el Trica programando.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.