Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Entender lo bello significa poseerlo
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
A palabras necias, bofetones.
Buena fama es buena cama.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Más vale un hoy que diez mañanas.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El que debe y paga, descansa.
Una maravilla, con otra se olvida.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Hacer ruido, para sacar partido.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Fiar, en Dios y en otro no.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Aquel que guarda siempre tiene.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Habiendo don, tiene que haber din.