Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Hay ayudas que son lavativas.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Para el gusto se hicieron los colores.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
De chica candela, grande hoguera.
Malos humores salen con buenos sudores.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Te casaste, te entera.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
No nada más de pan vive el hombre.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Refranes viejos son verdaderos.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
¿Mirón y errarla?.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Llora tus penas y deja las ajenas.
El gusto se rompe en géneros.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
No comas ansias.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Asno de dos, válgale Dios.
Hasta los animales se fastidian.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.