Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Haz bien y no mires a quien.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Tiene más vida que un gato.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A dos palabras tres porradas.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Ama de cura, puta segura.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
La voz del asno no pasa del tejado.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Cazador y cazado confían en Dios.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Los pensamientos no tienen fronteras
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Más vale odiado que olvidado.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
No acose, que la están peinando.
Fingir ruido por venir a partido.
Oye primero y habla postrero.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.