El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Entra, bebe, paga y vete.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
El que no está contra ti, está contigo.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Al hombre de rejo, vino recio.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Llegar a punto de caramelo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Obra común obra de ningún.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Tres al saco y el saco en tierra.
Otra cosa es con guitarra
En caso de duda, la más tetuda.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
La libertad es un pan bien cocido
Lo único permanente es el cambio.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El vino y la mujer se burlan del saber.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
La sangre humana es toda del mismo color.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
La risa va por barrios.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Dos no riñen si uno no quiere.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Te conozco mascarita
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Mal es acabarse el bien.