Lo que hoy parece, mañana perece.
El empezar es el comienzo del acabar.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Unos por otros, la casa sin barrer.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Jugar bien sus cartas.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Del reir viene el gemir.
Plata en mano, culo en tierra.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Ron, ron; tras la capa te andan.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Los refranes no engañan a nadie.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Para colmo de males, tratar con animales.
No hay duelo sin consuelo.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Demasiada alegría es dolorosa
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El elefante se siente fuerte gracias a sus músculos.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
El celoso no puede ser jocoso.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Buena ventura solo con otra dura.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.