Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Hablar en plata blanca.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El que mucho abarca, poco acaba.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Ser un mordedor de pilares
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Del monte sale, con que se arde.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
La casa quemada, acudir con el agua.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Ayudaté y serás ayudado.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Allega, allegador, para buen derramador.
Dar en el clavo.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A la par es negar y tarde dar.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El que da, recibe.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Divide y vencerás.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Cual andamos, tal medramos.
Al desganado, darle ajos.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cuando te den, da.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Antes doblar que quebrar.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Andar probando como cuchillo de melonero.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.