Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Haber de todo, como en botica.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Carga que place, bien se trae.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Ofrecer el oro y el moro.
Echarle mucha crema a sus tacos
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Por puerta abierta ladrones entran.
Pan y vino andan camino.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Del ocio nace el feo negocio.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Rectificar es de sabios.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Dan darán, dicen las campanas.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Dando dando, palomita volando.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
No dejar títere con cabeza.
Hacer castillos en el aire.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Cada uno es artífice de su ventura.
El que se apura, poco dura.