Quitar la leña debajo de la caldera.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Favor con favor se paga
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Hablar a calzón "quitao".
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Para aprender, perder.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Caballo que alcanza, pasar querría.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Hacer favores, empollar traidores.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
El que quiere subir inventa la escalera.
La ocasión llega, llama y no espera.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Buena es la costumbre en el bien.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
La primera impresión es la que cuenta.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
La noche para pensar, el día para obrar.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Para el solano, agua en mano.
Pedir peras al olmo.
Tener el juego trancado.
Con afán ganarás pan.
A fin de año, remienda tu paño.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
El hombre pone y la mujer dispone.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Zurcir bien es más que tejer.