No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Burgáles, mala res.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Boca de verdades, cien enemistades.
Aseada aunque sea jorobada.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Nadie se ha pelado por pedir.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Caldera observada no hierve jamás.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Bien cantas, pero mal entonas.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Hacerse el sueco.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Tan rápido como un chisme.
Julio, siega y pon tres cubos.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Hay que poner remedio a tiempo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El que venga atrás que arree.
Comprar al pobre, vender al rico.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Noche toledana. (Irse de farra).
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Volver a inventar la rueda.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Pocas palabras son mejor.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.