Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Le dijo la sartén al cazo.
En vender y comprar, no hay amistad.
Se defiende como gato panza arriba.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Dar la última mano.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Mala noche y parir hija.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Boca sucia no habla limpio.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Gente parada, malos pensamientos.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Palabra dada, palabra sagrada.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Cabeza loca no quiere toca.
A chica boca, chica sopa.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Santo que mea, maldito sea.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Compra en plaza y vende en casa.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Hombre refranero, medido y certero.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Lo que no has de comer, dejalo cocer.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.