La carta, corta, clara y bien notada.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Paga adelantada, paga viciada.
Amor de gato se ve por el tejado.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Decir bien y obrar mejor.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Piedra que rueda no hace montón.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Cobra buena fama y échate a dormir.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
El tropezón enseña a sacar el pie.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
El mono vestido de seda mono se queda
Por San Andrés, el mosto, vino es.
La fe no tiene miedo.
Al niño que llora le dan pecho.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Entender lo bello significa poseerlo
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos