El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Para todo perdido, algo agarrado.
Éramos pocos y parió la abuela.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.