No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Hablando se entiende la gente.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
A llorar al cuartito.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Si no es gato, es gata.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Da y ten, y harás bien.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Donde entra beber, sale saber.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Es más puta que una gallina.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
No saber una jota.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Quien pregunta, no yerra.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Las boñigas de los caballos no son higos
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Pesar ajeno, no quita el sueño.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Una abeja no hace colmena.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Toda demasía enfada y hastía.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
El empezar es el comienzo del acabar.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
De cuero ajeno, correas largas.
Esto está color de hormiga.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Niebla en verano, norte en la mano.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Lo dicho, dicho está.